sábado, 29 de mayo de 2010

condición

Que me das miedo no voy a negarlo, sos impredecible y cada segundo que estoy cerca tuyo siento la insoportable e irremediable necesidad de demostrarte cuan tuya soy. Es un miedo lindo, un miedo adorable, un miedo fácil de olvidar, hasta un cierto punto. No había visto algo así antes, sos tan diferente a todos y tan parecido a mi. Solo me queda agradecerte toda la vida por lo que hoy me haces sentir.

jueves, 27 de mayo de 2010


No esta bien romper un corazón,

dejà vu de lo que va a venir.

jueves, 20 de mayo de 2010

Dos tostadas

Vi tu cara.
Intentando despegar mis ojos sonreí y solté un hola afónico. Te paraste emocionada.
-estaba esperando que te despiertes! mira lo que te hice.
Saliste de la habitación, fuiste a la cocina y trajiste una bandeja que no se donde habrás encontrado porque me la regalo mi vieja hace bastante tiempo y nunca la usé. Café, dos tostadas y queso untable light. El error fue que las tostadas, tenían el queso untable, untado.
- Mierda
- Que?! no te gustó?
-No no, te pasaste, gracias, que divina.
Como mierda iba a explicarte que detesto el queso untable, que estaba en mi heladera porque mi novia no puede desayunar sin el y que ahora estabas en mi casa porque ella se fue con las amigas a brasil seguramente a pasarla mucho mejor que yo que comiendo queso untable light sonreía y agradecía algo que me provocaba nauseas.

Responsabilidades II

- Te llamo de nuevo porque...
- Porque? porque Mati? con que necesidad? a veces pienso que sos tan egoísta
- Eh? egoísta? solo te llamaba para saber como estas, yo ya entendí no tenes porque seguir amándome, pero solo decime, como estas?
-Estoy bien, pero no quiero que me llames más, creo que necesitas que esto termine y perdón, no quiero ser así pero es por tu bien
- Mi bien depende del tuyo, si vos estas bien yo estoy bien, me entedes?
- Eso no es así, eso no existe Matias, chau.

martes, 18 de mayo de 2010




Con lo que te amaba antes de tenerte


imaginate lo que siento ahora

despeinado

Me gustaría volver a esa habitación donde me mostraste que no había limites. Me acuerdo todo con tanto detalle; a pesar de mi estado creo que nunca voy a olvidarlo, creo que no voy a olvidarme de esa noche, de esa habitación con un olor tan concentrado que a cualquiera habría provocado nauseas. De tu pelo despeinado y de la forma en la que me mirabas, la forma en la que me tocabas y me pedías, casi suplicando, que toque una ultima canción. Como te gustaba que te toque la guitarra mientras vos cantabas, te encantaba que en el estribillo cante y a mi me encantaba hacerlo, por la sonrisa que ponías y porque asegurabas poder llegar al orgasmo con tan solo escucharme tocar. Todas las lagrimas que corrieron esa noche por nuestras caras, las lagrimas mías que terminaron en tu cuerpo, las tuyas que terminaron en el mío, las que se mezclaron cuando me besabas llorando y yo lloraba, no podía ser dueño de algo tan hermoso.
Con tan solo acordarme de esa noche, me conformo.

lunes, 17 de mayo de 2010







Es que no hay que ceder, no hay que acostumbrarse al dolor.