sábado, 20 de febrero de 2010

A veces miro el espejo retrovisor, sentada desde atras y veo a mi viejo. Solo veo sus ojos, preocupados, cansados, con patas de gallo y arrugas. - mi papa ya esta viejo- pienso. Pero lo miro un rato y veo que sigue feliz, que canta, hace ritmos con el volante y cada tanto mira para atras y me acaricia la rodilla.

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